Compartido por: Marcos Granados
Sebastián,
Quiero que sepas lo orgulloso que estoy de ti. No solo por el buen muchacho que eres, sino por la manera en que llenas mi vida con tu cariño, tu alegría y esa forma tan sincera de ver el mundo.
Tú eres mi motor, la razón por la que me levanto cada día decidido a ser mejor persona, mejor trabajador y, sobre todo, mejor papá. Gracias por recordarme, con tu sonrisa y tus ocurrencias, lo que realmente importa en la vida.
Dios me regaló la bendición más grande al darme la oportunidad de ser tu papá. Y te prometo que siempre voy a estar aquí para ti, acompañándote, guiándote y queriéndote con toda mi alma.
Te admiro, Sebastián. Y seguiré esforzándome todos los días porque tú te mereces lo mejor de mí.
Te amo con todo mi corazón.
Tu papá.